8 “SÍ” y 8 “NO” imprescindibles para cualquier aspirante a escritor

Posted on July 28, 2015

¡Feliz martes, lector!

Es difícil encomendarse a la ardua tarea de convertirse en un gran escritor cuando los termómetros superan los 40ºC, es cierto. ¡Pero eso no puede servirte de excusa! No para ti, que sabes que éste es tu mundo y estás más que dispuesto a encontrar tu hueco dentro de la alfombra roja de la Literatura. Tú, más que nadie, debes seguir adelante, solicitar refuerzos con aspas y conexión eléctrica y convocar a tus musas haciendo frente a las altas temperaturas.

¿Te hemos convencido? Bien, ahora que hemos conseguido reanimar tus ánimos literarios vamos con la buena noticia: hoy hemos venido hasta aquí con la intención de ayudarte. Ya sabes que, de vez en cuando, nos gusta ofrecerte una serie de sabios consejos (o consejos firmados por sabios) para que encuentres la gota que colme el vaso de tu creatividad. Hoy es uno de esos días. Y, como estamos a martes, dicha ayuda llega en formato de lista.

Esta semana nos hemos topado con un interesante y curioso artículo del escritor S.G. Browne que nos plantea una cuestión básica: tan importante es descubrir buenos hábitos como aprender a esquivar los malos a la hora de desarrollarse y crecer en cualquier arte. Por eso, Browne te presenta a modo de consejos las 8 mejores y las 8 peores rutas para alcanzar tu meta de llegar a ser un escritor profesional. Una lectura que no te puedes perder si eres uno de nuestros aspirantes, y que hemos traducido y adaptado especialmente para ti. ¿Empezamos? :)

“Los “Sí” y “No” imprescindibles para cualquier aspirante a escritor”, S.G. Browne

SÍ a escribir todos los días. Lo ideal es que lo hagas a la misma hora. Preferiblemente sin distracciones. Media hora. Una hora. Quince minutos. Lo que encaje en tu agenda. Solo escoge un momento del día, adquiere el hábito y comprométete a cumplirlo.

NO a preocuparte sobre el número de palabras escritas, sobre todo si estás empezando. Si no escribes mucho (o incluso nada) y simplemente te sientas frente a tu ordenador mirándolo fijamente no temas, todo va bien. La práctica es lo importante. Las palabras acabarán llegando.

SÍ a practicar con algunos ejercicios si no se te ocurre nada sobre lo que escribir. Escoge una escena y nárrala desde distintos puntos de vista: primera persona, segunda persona o tercera persona omnisciente. O elige una escena y descríbela utilizando diferentes tiempos verbales. Cualquier actividad que estimule tu mente y te rete a escribir algo con lo que no te sientes del todo cómodo será buena para ti.

NO a prestar atención a lo mucho que están escribiendo los demás. No importa que todos tus amigos escritores de Twitter estén generando 2000, 3000 o 4000 palabras al día. Concéntrate exclusivamente en lo que puedes controlar y no te compares con otros. Después de todo, es la calidad lo que importa, no la cantidad.

SÍ a llevar un diario siempre contigo en tu bolso o mochila. Sí, has leído bien. Dije “diario”. Ya sabes, un libro con las páginas en blanco en el que escribes con algo llamado “bolígrafo”. Te ayudará a mantener contacto con el proceso físico de escribir. Y es más sencillo anotar una idea rápida en un cuaderno que esperar a que se encienda tu portátil.

NO a echar un vistazo a tu perfil de Facebook, cuenta de Twitter o email durante el tiempo que dedicas a escribir. Desconectarte de Internet te permitirá conectar con la escritura.

SÍ a leer lo máximo que puedas. Novelas, relato corto o revistas. Humor, romance, horror, misterio, suspense o poesía. No te quedes estancado leyendo lo mismo una y otra vez, incluso si se trata del género que estás escribiendo. Un lector completo es un escritor completo.

NO a creer que aprenderás a escribir leyendo un montón de libros sobre “Cómo convertirse en escritor”. La mejor manera de aprender a escribir es escribiendo.

SÍ a fijarte en tus canciones y películas favoritas y a apreciar por qué te gustan tanto. Aunque se presenten en un formato diferente, también son Literatura. Un escritor debe ser capaz de encontrar la inspiración más allá de la palabra impresa.

NO a prestar atención a lo que otras personas digan que deberían estar escribiendo.

SÍ a escribir algo realmente importante para ti. Algo que te lo pida a gritos. Algo que te haga reír, llorar o que consiga que un escalofrío te recorra todo el cuerpo. Algo que resuene contigo. Porque si no resuena contigo, lo más probable es que tampoco lo haga con nadie más.

NO a intentar que todo salga perfecto la primera vez. Para eso sirven las revisiones posteriores. Si malgastas el tiempo en reescribir tu primer capítulo, nunca conseguirás escribir el segundo. O el tercero.

SÍ a pedir opinión a algún grupo de escritores o a un par de amigos en los que confíes. Tu familia también puede ser útil, pero solo si están dispuestos a hacerte una crítica honesta y constructiva.

NO a trata de gustar a todo aquel que te lea. La escritura es muy subjetiva y cada persona reaccionará de un modo diferente ante tu texto. Quédate con las sugerencias y críticas que puedan ayudarte a mejorar tu historia y desecha todas las demás.

SÍ a aceptar el hecho de que, una vez que ofrezcas tu novela al mundo, ésta ya no te pertenecerá. Será de todos aquellos que la leyeron y no a todos ellos les gustará. Debes asumir y lidiar con ello y aprender a no tomártelo todo como algo personal.

NO a olvidar que debes seguir escribiendo todos los días”.

(Adaptación del texto original de S.G. Browne “16 Dos and Don’ts for Aspiring Writers”)

¿Has encontrado tu punto débil en alguno de estos consejos? ¿O, por el contrario, has descubierto que vas mejor encaminado de lo que pensabas? Comparte con nosotros tus impresiones y déjanos un comentario, te estamos esperando :) Por supuesto, si decides pasar directamente a la acción, en Sttorybox hemos preparado un pedido especial de cajas para que pongas en marcha todos estos consejos. ¡Estamos deseando agotar existencias!

Soy algo que redacta, cuenta historias, y hace cosas con imágenes. Preferentemente divulgativas. A poder ser, sobre comida.

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