5 consejos para escribir de Eduardo Galeano

Posted on April 23, 2015

El legendario escritor latinoamericano Eduardo Galeano murió de cáncer el pasado 13 de abril, dejando huérfanos a millones de seguidores que habían descubierto la historia colonial de América Latina a través de sus palabras. En más de una ocasión el autor reconoció que escribía con la esperanza de que la gente redescubriese el arcoiris humano, sus espléndidos colores y su brillo.

De Eduardo Galeano se podrían hacer muchas biografías analizando diferentes aspectos de su vida (la personal, su activismo político o su amor hacia el deporte) nosotros hemos analizado su faceta como escritor. ¿Quieres saber qué hacía tan especial a este autor? Toma buena nota de algunos puntos clave de su escritura:

- Nadar en diferentes estilos literarios: Galeano nunca tuvo miedo de decir las verdades de forma clara, de ganarse más de un enemigo entre las altas esferas de medio mundo, tampoco lo tuvo a la hora de experimentar géneros literarios. Logró triunfar con sus relatos breves, como en El Libro de los Abrazos, y también con grandes diserciones como en Futbol a Sol y Sombra o Las Venas Abiertas de Latinamérica. El escritor fue ante todo un gran experimentador.

- Las fuentes son la gasolina en nuestro motor: Si algo puede vislumbrarse de la forma de escribir de Eduardo Galeano es que está plagada de fuentes. El uruguayo viajó por todo el mundo, charló con miles de personas, escuchó sus historias, leyó mucho acerca de los temas que tocaba en sus libros. Esto aporta a sus propuestas literarias una gran fiabilidad y muchos puntos de vista diferentes. Es por eso que más de uno usa sus libros acerca de América Latina como referencia en sus opiniones.

- Amar a la humanidad: Eduardo Galeano era ante todo un amante de la humanidad en toda su extensión, si sus brazos hubiesen alcanzado los habría extendido para demostrar su afecto al mundo. A cambio le regaló sus palabras. Si algo hace electrizante e hipnótica una lectura de Galeano es que tocando gran número de temas al final la esencia siempre es la misma, la humanidad. Habló acerca de las relaciones humanas, la política, nuestra relación con la naturaleza, el deporte, los derechos humanos. Le salía humanidad por los cuatro costados.

- Nunca dejar de aprender: En una de sus últimas entrevistas Eduardo Galeano confesó que había superado la etapa en la que escribió Las venas abiertas de América Latina. No se reconocía en muchas cosas que había afirmado o pensado. Sin duda, reconocer el cambio, abrazarlo como algo positivo y continuar creciendo es una de las características más positivas que un autor puede tener.

- La belleza de la sencillez: Eduardo Galeano no fue un autor enrevesado y sesudo, sin embargo sus relatos son objeto de estudio en gran número de universidades del mundo. ¿Se puede hablar sencillo de conceptos muy complicados? El dio con esa clave, hablaba para que todos pudiesen entenderlo, con metáforas sencillas, ideas cotidianas. Las temáticas que tocaba sin embargo eran del todo complejas, el logró desentrañar la madeja de los problemas humanos explicaciones breves y sublimes.

También es muy importante, además de escribir y mejorar nuestro estilo, saber cuál es nuestra finalidad en la escritura. Eduardo Galeano lo tenía muy claro.

“Escribo con la esperanza de ayudar a la gente a redescubrir el arcoiris humano, sus espléndidos colores y su brillo. Ese arcoiris, nuestro arcoiris, ha sido mutilado por el racismo, el sexismo, el elitismo y tantos otros ismos que nos impiden vernos a nosotros mismos en nuestra belleza potencial

Mi escritura se podría definir como un intento de acabar con las fronteras en el mapa y el calendario. Me gustaría utilizar lo que he vivido para hablar de la universalidad de la experiencia humana. Lo confieso, soy un amante de la gente de otros tiempos y lugares, que son una respuesta a la globalización obligatoria de este mundo. Trato de contrarrestar la globalización regida por el dinero, mis historias tratan de reclamar un internacionalismo que nació hace muchos siglos.”

Galeano hizo de estas palabras una forma de vida, nunca dejó de creer en sus ideales, nunca dejó de pensar que un mundo mejor era posible. ¿Y tú? ¿Cuál es tu razón para escribir?

25 horas al día dedicada a escribir. Periodista. La cultura y la tecnología me provocan delirium tremens, prefiero no abstenerme.

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