6 consejos para escribir buenos microrrelatos

Posted on January 12, 2016

¡Hola de nuevo!

Es un hecho: el microrrelato se ha puesto de moda en Sttorybox. Y perdona si he empezado este post de forma un poco brusca, pero una noticia como esta no puede pasarse por alto en nuestro blog :) Las “micro-historias” llevan meses gobernando el Top Semanal, y cada vez son más los escritores que se atreven a romper con el formato narrativo tradicional, a fin de ofrecer a todos los lectores de la comunidad una muestra de su escritura en pequeñas dosis.

No es que no nos gusten los relatos largos (disfrutamos como niños con los capítulos extensos y las segundas partes), pero estamos muy contentos de que cada día aumente el número de valientes que deciden experimentar con esto del “minimalismo literario”, ya que no es precisamente el camino más sencillo. Por ello, y aprovechando el reciente estreno de nuestra sección “Sttorypics, queremos dedicar la entrada de hoy a echar una mano a esos intrépidos que han decidido abordar el género del microrrelato. Para entendernos mejor (ya sabes, nos gustan las listas) vamos a centrarnos en 6 consejos básicos, y aprovechando que estamos en una plataforma literaria, vamos a utilizar nuestros propios recursos para contribuir a que el bloqueo creativo no te asalte cuando se trata de contar una historia en un par de líneas. ¿Quieres escribir buenos microrrelatos? ¡Ahí van 6 recomendaciones para empezar a hacerlo!

1. No estás solo en esta contienda. ¡La fotografía es tu aliada!

Si todavía eres amateur en esto del pequeño formato, es probable que seas una presa fácil para las garras del bloqueo creativo. Escribir el primer párrafo de la heptalogía de “Harry Potter” desde luego no debió ser sencillo, pero que el primer párrafo deba constituir prácticamente toda tu historia puede llegar a ser un reto difícil de asumir. ¿La buena noticia? No estás solo, hay multitud de recursos que pueden ayudarte a impulsar tu creatividad. Nosotros te recomendamos que utilices la fotografía como fuente de inspiración en tus primeros pasos, ya que una imagen puede proporcionarte mucha información de partida: un escenario, un personaje, un sentimiento evocado… De hecho, esa es la esencia de Sttorypics, un formato que te recomendamos que pruebes si quieres coger soltura escribiendo microrrelatos.

2. Ponle freno a las descripciones: ese microrrelato necesita un poco de acción

Si tuvieras que localizar tu microrrelato en un mapa narrativo, este estaría justo entre el nudo y el desenlace. ¿Qué significa eso? Que debes pensar que tu relato es, sencillamente, el momento clave de una historia más amplia. Por ello es necesario que, como en todo clímax, la acción prevalezca y la descripción pase a un segundo plano. Es cierto, decirlo es fácil, ponerlo en práctica es otra cuestión, por lo que no debes tener miedo a pulir tu historia como si estuvieses tallando una figurita en un bloque de madera: juega a escribir tu idea principal y ve identificando y suprimiendo la información prescindible hasta que el resultado te convenza :)

3. Simplifica: “Cien años de soledad” no caben en una página

Infinidad de personajes, generaciones, contextos históricos distintos, tramas y subtramas… ¿Crees que una novela como el clásico de García Márquez hubiese podido ser contada en la extensión de un microrrelato? Esto que parece una obviedad, aporta mucha más información de lo que parece sobre lo que NO puedes hacer. En una historia breve conviene minimizar el número de personajes y escenarios y, por supuesto, dejar que lo que estamos contando se complete en la mente del lector. Sugerir es mejor que enseñar, al menos en este caso.

4. No te lances a la parte más profunda si no sabes nadar

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Augusto Monterroso sabía como contar una historia en una sola línea, pero eso no significa que tú debas comenzar así. Cuanto más breve más complicada será la síntesis del microrrelato, por lo que te aconsejamos que empieces por crear tus primeros pequeños cuentos sobre una extensión mayor, especialmente si estás acostumbrado a escribir y leer textos largos. ¿Qué tal si aprovechas la extensión máxima de la primera caja de Sttorybox? 1111 caracteres es un buen objetivo inicial.

5. Todo cuenta: que el título y la portada “co-escriban” tu historia

La ventaja de escribir a través de Sttorybox, un blog o las redes sociales es que habitualmente existe la posibilidad de acompañar tu texto con una imagen. Como hemos comentado anteriormente, la fotografía siempre pueden ser utilizada como elemento narrativo “extra”, y en la creación de microrrelatos ilustrar nuestra historia es otra forma de seguir contándola. Si estás escribiendo un cuento de terror, la portada que escojas puede ser crucial para representar el escenario y meter al lector en situación. Tampoco descuides el título: toda palabra que aporte información es importante. 

6. Recuerda siempre que a escribir se aprende leyendo

No es casualidad que la afición por la “micro-literatura” esté creciendo: nos encontramos en un escenario idóneo para su desarrollo. Comunidades como la nuestra, grupos en Facebook, Tumblr, cuentas en Twitter dedicadas a compartir poesía en 140 caracteres… No lo puedes negar, la cantidad de ejemplos que puedes encontrar a través de la red es enorme. Para empezar, puedes echar un vistazo a lo que tus compañeros publican en Sttorypics o en el tag #microrrelato. El mejor consejo para cualquier escritor sigue siendo todo un clásico: nada como leer para aprender a escribir.

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¿Te ha gustado este post? ¿Quieres compartir algún otro consejo basado en tu experiencia personal? ¡Déjanos un comentario y hablemos de ello! Y, si te sientes preparado/a para dar el primer paso y empezar a escribir, ya sabes que en Sttorybox nos encanta ser tu laboratorio de pruebas. ¡Adelante!

Soy algo que redacta, cuenta historias, y hace cosas con imágenes. Preferentemente divulgativas. A poder ser, sobre comida.

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