Aprender a escribir IX: Planificar tu historia – Fundamentos

Posted on December 24, 2014

Como adelantamos la semana pasada, en estas próximas entradas vamos a tratar la planificación y organización de una historia de una manera elemental.
Antes de nada tenemos que repasar los fundamentos básicos, los puntos obligados que no debemos pasar por alto a la hora de estructurar la narración.

¿De qué va mi historia?

Lo primero que debes dejar por escrito es la respuesta a esta pregunta: ¿De qué trata mi historia?
Recuerda la entrada titulada “El conflicto”. En ella expliqué que toda historia consistía básicamente en la búsqueda de una meta por parte de un personaje cuando finalizaba el equilibrio en su vida. Esta búsqueda despierta la oposición de una fuerza antagonista y, por tanto, la gestación de un conflicto entre las dos partes. La meta habitualmente es un elemento tangible y físico, pero en ocasiones es sustituida o acompañada por otra meta o conflicto adicional que tiene que ver con las emociones de los personajes y su psicología.
Así pues, la tarea número uno en cualquier proyecto literario es definir el personaje principal, qué metas persigue y por qué. Y, por supuesto, el antagonista que se interpone en la consecución de los objetivos.

La segunda pregunta a responder es: ¿Qué quiero contar con mi historia?
Piensa en las fábulas de Esopo. Consistían en breves relatos de los que al final emanaba una moraleja, una enseñanza para el lector. Es un ejemplo muy básico para ilustrar cómo en cualquier narración reside la propia visión que el autor posee sobre un tema. Como autor hay una idea que quieres transmitir. Tu historia sirve para expresarte. No confundas expresarte con sermonear o intentar aleccionar al lector.

Las respuestas a estas dos preguntas mencionadas son el abecé de la escritura.

Organizar la historia

Podemos pasar ahora a la organización de la historia en sí.
Todos recibimos en su momento, durante la educación primaria, aquella clase en la asignatura de lengua y literatura en la que se nos enseñaba que toda historia estaba formada por tres partes: inicio, nudo y desenlace. Esta sencilla relación no es otra cosa que la adaptación para niños de “La estructura en tres actos” formulada por Aristóteles en su “Poética”, su reflexión sobre la narrativa aplicada a la tragedia griega.

Es posible desgranar cada uno de los actos para ver en qué consisten y que contienen a su vez elementos narrativos de importancia adicionales:

1) El primer acto. Sirve para presentar los personajes, el problema, cómo se rompe el equilibrio y cuál es la meta a partir de entonces.
a) En él existe lo que es llamado por Robert McKee “Incidente incitador”. Es el acontecimiento que inicia la ruptura del equilibrio y que presenta el problema.
b) También sucede lo que David Trottier denomina “Gran evento”. Es el acontecimiento que directamente lanza al protagonista a buscar su meta, sin vuelta atrás. Puede ser el mismo elemento que actúa como incidente incitador o no. Habitualmente conforma el Clímax del primer acto.

2) El segundo acto. Muestra el desarrollo de la historia, la escalada en el conflicto y la agudización de los problemas.
a) Hacia la mitad de la obra, el personaje sufre un varapalo severo que lo deja en un momento anímico desastroso. Se llama Crisis. Es el punto en el que el personaje se compromete por completo para cumplir su objetivo, ya sea por determinación propia o porque no le queda salida alguna.
b) Clímax del segundo acto: siguiente momento de gran importancia en la historia tras el Gran Evento que da fin al desarrollo de la misma y deja todos los componentes del relato preparados para la resolución final.

3) El tercer acto. El personaje enfrenta a su enemigo en el más crítico de los momentos y consigue o no el éxito en la obtención de sus metas.
-Clímax final: el héroe lucha contra su enemigo y triunfa o cae.
-Realización: el héroe crece o no como persona, normalmente porque consigue satisfacer su meta interna, la que se mueve por el subtexto.

Esquema del relato

Llegado a este punto, ya tienes la capacidad para crear el primer esquema con el que organizar tu relato. Es el más breve pero al mismo tiempo el más importante de todos, porque sintetiza en muy pocas líneas los puntos clave, los cimientos, los porqués de tu historia. Salvo los puntos 1 y 2, no es necesario que rellenes este esquema antes de empezar a escribir como si de un formulario se tratara, sino entender que durante el desarrollo de tu obra deberías tener en mente estas guías básicas para construirla.

1) Personaje principal.

-Meta externa.
-Meta interna.
O lo que es lo mismo, los conflictos a los que se va a enfrentar, lo que queremos contar.

2) Antagonista externo e interno.

-¿Por qué existen?

3) Primer acto: presentar los personajes y el problema.

-Incidente incitador: ¿por qué se rompe el equilibrio?
-Gran evento o Clímax del primer acto: cuando el personaje decide restituir el equilibrio sin vuelta atrás.

4) Segundo acto: desarrollar los personajes y el problema.

-Crisis: momento de mayor abatimiento del personaje, pero también de mayor compromiso.
-Clímax del segundo acto: final del desarrollo. Paso a la resolución.

5) Tercer acto: el desenlace.

-Clímax final: enfrentamiento del personaje con el antagonista.
-Realización: el personaje ha aprendido algo gracias a su aventura.

Ejemplo: El Hobbit

Realicemos este esquema siguiendo el ejemplo de “El hobbit”, un cuento de aventuras clásico y sencillo escrito por J.R.R. Tolkien. Para los que no hayan leído el libro o visto las películas, este ejemplo contiene lógicamente “spoilers”.

1) Personaje principal: Bilbo Bolsón, hobbit de La Comarca.
-Meta externa: recuperar el tesoro de Erebor, el reino al que pertenecen los enanos que le han contratado como saqueador, y que es guardado por el dragón Smaug.
-Meta interna: conseguir convertirse realmente en un saqueador, dejar de ser un inofensivo hobbit que nunca ha salido de la apacible Comarca. Vivir una aventura siendo útil para sus compañeros.

2) -Antagonista externo: Smaug y todos los obstáculos que se interponen en el camino hacia Erebor.
-Antagonista interno: las dudas de Bilbo y de sus propios compañeros enanos sobre su valía como saqueador y aventurero. Bilbo no deja de ser un hobbit inofensivo no curtido en batallas ni aventuras.

3) Primer acto. Introducción.
Se nos presenta a Bilbo, al mago Gandalf y a los enanos. La meta principal (recuperar Erebor), y el gran problema (hay que realizar un largo viaje lleno de peligros donde al final del todo, aguarda el dragón Smaug).
-Incidente incitador: los enanos y Gandalf llegan a casa de Bilbo sin ser invitados en busca de un saqueador y le proponen unirse a ellos en su aventura, algo totalmente inapropiado para el estilo de vida hobbit.
-Gran Evento: Bilbo decide unirse a los enanos, aunque se había negado en un principio porque es un hobbit amante de la vida sencilla. Finalmente abandona La Comarca en el último momento para unirse a la compañía de enanos.
-Clímax del primer acto: formado por el Gran Evento unido a la primera aventura que vive la compañía, el encuentro con los tres trolls en el bosque.

4) Segundo acto. Nudo.
La compañía vive diversas aventuras en su camino hacia Erebor (Rivendel, el reino trasgo subterráneo, el bosque negro, la huída en barriles, ciudad del Lago, etc) en las que cada vez Bilbo resulta ser más útil y valiente.
-Crisis: La compañía se sale de la seguridad del sendero del Bosque Negro y en la oscuridad todos terminan perdidos. Bilbo se queda solo y aunque no lo sabe todavía, la misión depende de él, puesto que los enanos han sido apresados por las arañas del bosque.
-Clímax del segundo acto: el dragón Smaug es abatido mientras ataca Ciudad del Lago, y Erebor y su tesoro quedan libres.

5) Tercer acto. Desenlace.
Hombres de Ciudad del Lago, elfos y enanos discuten sobre su legitimidad para poseer el tesoro de Smaug.
-Clímax final: la Batalla de los Cinco Ejércitos. Todos se unen para combatir un enemigo común, los orcos y huargos que irrumpen en Erebor para tomar el tesoro.
-Realización: Bilbo Bolsón ha dejado de ser un simple hobbit con aspecto de tendero. Ha vivido una aventura donde ha ejercido como un auténtico héroe. Hasta el ser más insignificante puede encontrar el coraje necesario cuando las circunstancias lo requieren y descubrir todo un mundo de aventuras más allá de la comodidad de su hogar.

Una obra literaria compleja es mucho más complicada y cuenta con su propio ritmo y modelo estructural como para que un esquema tradicional básico de tres actos pueda definirla y cubrir su desarrollo de forma certera. Esta herramienta no es más que una guía de imprescindibles, un primer paso, una utilidad académica para ver si estás cumpliendo con los puntos mínimos que la narrativa elemental utiliza. A medida que crezcas como escritor, podrás ir desembarazándote de estrictas reglas y modelos simples y encorsetados, pero como se dice habitualmente, romper las reglas requiere conocerlas primero, y es imprescindible que entiendas cómo ha funcionado la literatura clásica durante siglos, para encontrar tu propio estilo.

¡Prueba a escribir un relato siguiendo la estructura de tres actos y compártelo con nosotros en sttorybox.com!

Amante de las letras profesional y escritor amateur. Comparto mi idilio con la literatura en sttorybox.com

Solo soy infiel a la escritura cuando me cruzo con el maravilloso mundo del cine y el dibujo.

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