Aprender a escribir XVII – Mirando al futuro

Posted on April 1, 2015

El ser humano odia por encima de todo la sensación de incertidumbre. Siempre ha desarrollado la necesidad de mantener la situación bajo control recurriendo a infinidad de planes intrincados, proyectos y previsiones de todo tipo, para obtener así la ilusión de que él es el verdadero amo de su propio destino y de que nada sucederá sin que lo haya esperado de antemano.

Es por esto que no puede evitar tener puesta la mirada en el futuro próximo y en su devenir; y la literatura no escapa de este rasgo característico de la naturaleza humana. La actitud y expectativas de los personajes hacia su posible destino determina su forma de actuar dentro de la historia, tal y como ocurre con las personas de carne y hueso en su día a día.

Los presagios, profecías, anuncios, vaticinios, adivinaciones y augurios son un recurso clásico en la narrativa desde sus primeros tiempos hasta hoy. Es difícil pensar en nombres de libros, series y películas sin que no empiecen a aparecer como hongos incontables ejemplos de manifestaciones que van en ese sentido. Las obras están impregnadas de ellas y lo mejor de todo es que parece que nos resultan completamente naturales y adecuadas. Esto es así porque cumplen una función útil para el lector y lo ayudan en su experiencia.

El Presagio

El objetivo primario de introducir un presagio en el desarrollo de un argumento es anticipar al lector posibles acontecimientos. La predicción plantea una posible hipótesis, y si el autor la utiliza, es porque da crédito a la misma, si no, no tendría ningún sentido. El lector recibe esta información y puede por tanto ponerse en guardia sobre ella. Lo lógico es que la identifique automáticamente como una fuente importante a tener en cuenta.

El presagio permite, en segunda instancia, participar al lector. Este no podrá evitar sentir curiosidad y plantearse preguntas sobre las posibilidades que se abren a partir del mismo ¿Será cierto aquello que propone? ¿Fallará el vaticinio en su pronóstico? ¿Se cumplirá en toda su extensión? El lector siente así una necesidad de satisfacer la intriga y se animará a seguir leyendo para ver cómo se resuelven los acontecimientos. Por tanto hablamos de que se crean unas expectativas.

Star Wars

En “Star Wars” la profecía del elegido que traerá el equilibrio a la Fuerza tiene presencia en ambas trilogías y mueve la historia, pensándose en primer lugar que sería Anakyn Skywalker el personaje predestinado a alcanzar tal sino, para al final convertirse en el oscuro lord Sith conocido como Darth Vader, el mayor de los villanos al servicio del infame Imperio.

El Hobbit

En “El hobbit” Bilbo Bolsón y la compañía de enanos de Thorin Escudo de Roble, tras numerosos percances y aventuras, son recibidos y agasajados en Ciudad del Lago porque allí se recuerda la profecía de que el heredero de Durin (que es Thorin) recuperará el antiguo reino de la Montaña Solitaria de las garras del dragón Smaug y hará que los ríos se llenen de oro y riquezas.

Canción de Hielo y Fuego

En la saga “Canción de Hielo y Fuego” el personaje de Daenerys tiene una visión en la que se menciona un dragón de tres cabezas. Esta criatura representa el símbolo de su casa familiar, los Targaryen, y además, cada cabeza hace referencia metafóricamente a tres distintos descendientes supervivientes del linaje Targaryen que podrían conducirlo de nuevo a la gloria de antaño. Las especulaciones sobre la identidad de estos tres posibles candidatos son inevitables.

Cuando el presagio se enuncia mediante la forma de una profecía de carácter místico, esta otorga un aire de santidad a los elementos narrativos. La adivinación del futuro y el destino predeterminado se asocia con aquellos acontecimientos realmente decisivos e importantes, con esos momentos donde los dioses detienen la rueda que funciona mediante el libre albedrío y deciden intervenir directamente en la creación para enderezarla y restablecer el orden. En definitiva, una profecía identifica aquellos elementos de suma importancia dentro de la historia y los eleva a una categoría superior, incluso a una necesidad, un deseo. De tal forma que la profecía establece una meta con un trasfondo prácticamente divino.

Battlestar Galáctica

Así por ejemplo, en “Battlestar Galáctica”, la flota de humanos supervivientes vaga por el espacio tras haber visto destruidos sus planetas de origen por los Cylon. En ese momento se recuerda la leyenda de la Tierra, un ancestral planeta con una colonia humana del que se desconoce su situación y posición. Solo las sagradas escrituras dan pistas sobre su paradero con una profecía escrita hace miles de años, y de la que casualmente se están cumpliendo varios puntos uno por uno. De esta forma, la búsqueda de la Tierra se convierte en un símbolo de salvación y esperanza para los desesperados humanos.

La Trágica Ironía

Otro punto relacionado con las profecías es la exposición de la trágica ironía a través del cumplimiento del destino. En este caso, los clásicos griegos son los mejores maestros. Eran adictos a utilizar vaticinios con dobles sentidos que llevaban a sus receptores a errar a la hora de interpretarlos. Su afán por evitar o materializar el cumplimiento de tales predicciones terminaba significando un terrible desastre al obtener justo el resultado contrario del que pretendían.

Esta particularidad es herencia del conocido Oráculo de Delfos, donde la Pitia, la sacerdotisa que se encargaba de pronunciar los vaticinios que supuestamente le transmitía directamente el dios Apolo, elegía hacerlo mediante enunciaciones metafóricas y simbólicas que requerían cierta traducción al contexto real de la persona que consultaba al dios. Solo cuando el vaticinio se había cumplido por entero, se entendían entonces las palabras de la Pitia en toda su amplitud, aunque ya fuera tarde para el interesado.

Edipo Rey

Es esa misma trágica ironía la que tiene lugar en “Edipo rey”. Yocasta y Layo, padres originales de Edipo, lo abandonaron al verse acosados por un presagio que afirmaba que el niño, con el paso de los años, mataría a su padre y se casaría con su madre. Edipo es dejado en medio del bosque para morir, pero es rescatado por un siervo del rey de Corinto, que decide adoptarlo. Cuando Edipo crece, recibe de nuevo el mismo vaticinio que ya transmitieran a sus padres biológicos. Aterrado por la posibilidad de que se haga real, y pensando que el vaticinio se refiere a sus padres adoptivos, abandona Corinto. Durante su viaje se encuentra con Layo y acaba con él tras una discusión. Cuando Edipo llega a Tebas, termina casándose con su madre, con la que tiene hijos. La profecía se cumple así de manera terrible, y cuando la verdad sale a la luz, Yocasta se suicida y Edipo se automutila, quedándose ciego, y llevando una vida errante de pobreza y miseria a partir de entonces.

¿Dónde nacen los presagios?

La anunciación de acontecimientos no tiene por qué suceder siempre a través de profecías y tratar sobre elementos mágicos y sobrenaturales. Un presagio puede realizarse y basarse en elementos mundanos: una corazonada, una promesa entre personajes, un anuncio, un juramento, una venganza, una ocasión especial. La cuestión principal que debe cumplirse es una simple anticipación de hechos y sus posibles consecuencias que despierte la intriga en el lector y lo inviten a continuar para comprobar si se cumple lo previsto. Este tipo de anuncios se cuentan por decenas a lo largo de cualquier historia y está en tu mano utilizarlos sabiamente.

Espero que esta entrada te haya servido para identificar un nuevo recurso a tu disposición. No dudes en compartir tus propios ejemplos con nosotros en Sttorybox y permence atento por si ampliamos esta lección con nuevos ejemplos y reflexiones en próximas entradas :)

Amante de las letras profesional y escritor amateur. Comparto mi idilio con la literatura en sttorybox.com

Solo soy infiel a la escritura cuando me cruzo con el maravilloso mundo del cine y el dibujo.

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