Cómo escribir un texto académico

Posted on October 11, 2016

Los textos académicos son siempre un dolor de cabeza para aquellos que no tienen mucha experiencia, o pasión por las letras, y quizá nunca desarrollen esa pasión (que deberían) pero nadie está obligado, lo que sí es una obligación es presentar informes e investigaciones como parte de los elementos que evalúan los profesores en todos los niveles de la educación. 

De modo pues, que conviene tener en claro cuáles son los elementos fundamentales a la hora de hacer y presentar un texto académico, sobre todo cuando se está en la universidad, en lo que respecta al estilo y el contenido, por eso, presentamos a continuación unos consejos que facilitarán la tarea: 

Son de carácter personal 

En la mayoría de los casos los trabajos académicos deben ser el resultado de una investigación que previamente ha sido acordada entre el profesor y el alumno, y donde este último presentará los resultados de sus lecturas, análisis y conclusiones, demostrando su capacidad para hacer reflexiones sobre temas relacionados con la materia estudiada. 

Al ser personales es importante que el estudiante se tome el tiempo de leer con detenimiento todo lo relacionado con el tema, desde varios puntos de vista, acudiendo a diferentes autores que le permitan tener, en la medida de lo posible, una visión amplia respecto a la situación y que esto le ayude a sacar sus propias conclusiones. 

En otros casos, en los que no se deben tener opiniones sobre el tema, porque es un hecho probado y no caben interpretaciones, entonces el autor necesita demostrar que ha comprendido el asunto y lo explica valiéndose de sus propios recursos expresivos. El plagio es un delito. 

Los límites

Hay que delimitar el área a investigar, hay temas demasiado amplios que requerirían de una investigación muy larga y su presentación se haría en esa medida. Para evitar extenderse más de lo necesario se debe especificar el contexto de lo que se estudia. 

Por ejemplo, en el caso de que alguien deba hacer un  trabajo sobre los niveles de desempleo, lo primero que hay que especificar es la zona geográfica, normalmente este tipo de investigaciones se circunscribe a una provincia, ciudad o país, si no se define esto se corre el riesgo de dar información incorrecta, porque las cifras varían entre, por ejemplo, la ciudad de Madrid o el paro total en España. 

El tiempo es el segundo punto, tomando el ejemplo planteado, porque los niveles de desempleo cambian constantemente, entonces, si lo que se busca es demostrar los cambios que han sufrido estos datos en una época específica y buscar las razones principales de esto, se hace necesario ponerle tiempo, por ejemplo: las cifras del paro en la ciudad de Madrid entre los años 2005 y 2010. 

Estos aspectos son previos a la realización de la investigación y deberán consensuarse con el profesor a fin que de todos realicen sus trabajos siguiendo los mismos parámetros específicos, y en caso de ser un trabajo final, por ejemplo, es el estudiante el que debe delimitar todos estos aspectos. 

Las fuentes

Antes de hablar de algo hay que conocerlo y para conocerlo hay que leer a quienes previamente lo estudiaron y llegaron a determinadas conclusiones. Volviendo al ejemplo anterior, para ver las cifras del paro en Madrid hay que acudir a las fuentes oficiales del estado, que se encargan de llevar un balance de las mismas. 

No hay fuente más fiable y seria que la misma oficina que mensualmente publica la información detallada sobre el tema, y que goza de gran credibilidad. 

A la hora de buscar las razones de las subidas y las bajadas en los niveles del paro en determinados momentos del año entonces el alumno deberá leer a los economistas y otros expertos que presentan sus teorías sobre la situación, y analizar con detenimiento cada uno de esos planteamientos. 

Las citas

A la hora de redactar el texto será necesario respaldar lo afirmado con fuentes reales y fiables, aquí es cuando el autor se vale de todo lo que ha consultado previamente y especifica el hecho de que cierta conclusión propia está motivada a la lectura, por ejemplo, de las variaciones entre verano y otoño, de entre 2005 y 2010 de los niveles del paro. 

De modo que, el alumno explicaría que el empleo disminuye entre el verano y el otoño, que es una constante, pues ha leído las cifras oficiales de cada año (esta es una cita), y que se debe, según los analistas (esta es otra cita) a que durante las vacaciones de verano las empresas de servicios buscan muchos trabajadores temporales. Finalmente, presentará una explicación propia basada en estos datos. 

El lenguaje

En este nivel de la educación, el universitario, los alumnos deben manejar un lenguaje amplio y usar palabras técnicas que estén relacionadas con la materia, en el caso del ejemplo planteado, el estudiante necesita hablar usando los términos económicos correctos. 

Mientras usa un lenguaje más centrado en la materia estudiada debe tener también la capacidad para presentarlo de la manera más clara posible, ser preciso y conciso. En los textos académicos, si no son de literatura si no investigaciones, no se valora un lenguaje romántico con abuso de las figuras literarias. 

De hecho, en el caso de hacer un análisis de una novela el alumno no puede usar demasiados juicios de valor, porque hay aspectos que se estudian de manera universal, como los planteamientos de la historia, la construcción de los personajes, el nudo argumental,  entre otros. 

Estos elementos se pueden describir y estudiar desde la perspectiva académica, basado más en los ítems mencionados que en el disfrute o no de la lectura. 

Por lo tanto, se deben usar las palabras correctas a la altura del nivel de estudio y explicar las situaciones siguiendo un orden específico y redactando con claridad, sin incurrir en demasiados juicios personales y justificando cada uno de los que se haga en alguna fuente fiable. 

El orden 

Todos los trabajos de investigación, o casi cualquier publicación escrita, debe tener una introducción, un desarrollo y una conclusión. 

En la introducción se presentan los aspectos generales que se tratarán con mayor detenimiento a lo largo del trabajo, el autor debe contextualizar a sus lectores sobre lo que se dirá, aquí conviene explicar ciertos términos que se desarrollarán, la estructura, y todo lo que se deba saber para comprender lo explicado en el desarrollo. 

Usando el ejemplo usado más arriba, el alumno en esta sección explicará qué es el paro, cómo se mide en el país, qué entes se encargan de hacerlo, cuáles son los ítems que se estudian, entre otras cosas. 

En el desarrollo, por su parte, es cuando el alumno muestra el grueso de la información, buscando con esto dar el mayor entendimiento posible a la situación planteada. Aquí, presentará los datos de la oficina de desempleo, cuánto empleo se creó, de esos empleos creados cuántos son fijos y cuántos temporales, cuántas personas se registraron en la seguridad social en cada trimestre de cada año, qué dicen los autores sobre esto, cómo lo interpretan y analizan, entre otras cosas. 

La conclusión es el punto de cierre, en el que el alumno necesita explicar su interpretación de la situación o los datos a los que presentó en la sección anterior. Aquí, diría entonces por qué se producen los cambios en los niveles de empleo, aumentó, disminuyó, la razón, si es de ámbito nacional, si se debe a una crisis de un sector específico o una crisis global, entre otros. 

 

Hago el ganso, fotos y, a veces, escribo.

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