Cómo y por qué matar a un personaje en una historia

Posted on September 1, 2016

La muerte siempre será difícil, incluso cuando se trata de una historia ficticia y nada de lo que se relate en ella sucedió, es un proceso complicado por varias razones, entre las que destacan el hecho de que significa un golpe bastante fuerte para los que le quieren, y tomando en cuenta que todo debe tener lógica matar a un personaje importante para la trama acarreará una serie de consecuencias a las que se les debe dar el tratamiento adecuado para que todo tenga sentido.

Por supuesto, el caso de la muerte debe ser “bien tratada”, pensada, estudiada y detallada en la medida de su importancia radica, precisamente, en el valor que tenga para la trama aquel personaje con cuya vida ha decidido acabar el escritor. Es para aquellos casos en los que muere alguien importante de la historia, o cuya muerte tiene una cierta relevancia para comprender los hechos y su evolución a quienes van dirigidos los siguientes consejos.

Las razones

A menos que el escritor tenga cierta fijación con el concepto de la muerte, normalmente, en una historia no suelen morir demasiadas personas y cada vez que le sucede a algún personaje es por un motivo en específico o por la naturaleza del relato. Una historia de un asesino en serie, de la vida de un investigador de homicidios, por ejemplo. 

A continuación se presentan una serie de casos en los que el personaje debe morir: 

Cuando permite que la historia avance

Hay casos en los que la trama puede llevar a verse bloqueada por una situación que simplemente no permite que se desarrollen los hechos. Por ejemplo, un niño superdotado que vive con una familia pobre que es incapaz de notar sus capacidades y ni siquiera le llevan al colegio, el chico trabaja en la calle y nadie puede ver sus cualidades. 

¿Cómo hace el escritor para que el jovencito pueda demostrar sus cualidades o para cumplir con la misión que se le haya asignado desde la concepción del personaje? Matando a su padres

Al morir sus padres en aquel trágico accidente el jovencito ha sido liberado de ese yugo bajo el que lo tenían, es enviado por el estado a un orfanato en el que es adoptado a los pocos meses por una familia a la que sí le interesa su vida. 

Para que la historia avanzara tanto era realmente necesario que sus padres murieran, pero también que existieran. 

Como un castigo

En la vida no existe tal justicia, aquella en la que los malvados pagan con su vida haber convertido la de otros tantos en una verdadera tortura, pero en las historias sí. De manera que, el malvado puede morirse en cualquier momento, normalmente es en una parte bastante electrizante y cumbre del relato. 

Para ser real

Hay contextos en las historias en los que la muerte es necesaria: la guerra, la vida de unos policías, el relato de unos atacantes terroristas, la vida de un asesino en serie, y un larguísimo etcétera. En todos estos casos la muerte está implícita incluso para aquellos que leen el título del libro, esperan que ocurra de alguna forma y debe ocurrir. 

Sabiendo que el contexto indica que la muerte ocurrirá, el autor tiene la oportunidad de ahondar en el asunto y darle el tratamiento que quiera, puede prepararla de mejor manera, y por supuesto darle motivos, razones e incluso convertirlas en algo trascendental dentro del relato. 

Para afianzar la idea

Normalmente las historias, sin importar el contexto, los personajes, y todos los detalles que siempre serán variados, tienen en el fondo un tema: la libertad, la política, el amor, y así, abarcando emociones y situaciones muy reales. En varios de estos casos la muerte puede ayudar al autor a afianzar la idea que subyace en su historia. 

Cuando es el centro de la historia

Sí, a veces el protagonista tiene una misión: asesinar a su enemigo. Volvemos al ejemplo de los policías, no son los únicos, está Harry Potter, o el capitán Ahab, que se pasa todo el relato buscando obsesionado a un cachalote blanco mientras se autodestruye. 

Para motivar

La muerte de un ser querido puede ser el impulso que necesita algún personaje dentro de la historia para comenzar a actuar de una manera determinada, para buscar respuestas, para cobrar venganza, entre otros. 

Cómo matarlos

Sabidas las razones, toca averiguar ¿cómo acabar con la vida del personaje? Para ello es necesario seguir algunas indicaciones: 

Conviene ponerse en la piel de un periodista, y es que para cubrir una noticia, el reportero debe hacerse las cinco preguntas básicas, o 5 WH por su escritura en inglés: El qué, cómo, cuándo, dónde y por qué. 

El qué es la muerte en sí misma; el cómo si se tiene que pensar con mayor detenimiento porque implica las circunstancias del hecho, y en el caso de ser un personaje principal sería un gran desperdicio una muerte ‘sencilla’ y sin mucho drama, conviene incluir drama. 

El cuándo es igual de trascendental que el ‘cómo’, en qué parte de la historia va a morir, al principio, al final o en el transcurso y está relacionando con las razones del deceso que son, lógicamente, el ‘por qué’. El ‘dónde’ es ya más accesorio, sirve para darle emoción y expectación al asunto

Las emociones

¿Qué deben sentir los lectores cuando ocurra la muerte del personaje? Una vez más, se remite el asunto a las razones del suceso, porque en caso de tratarse de la muerte de uno de los protagonistas, que se han hecho querer durante la historia, los lectores no pueden sentir más que empatía, pena, dolor. 

Si por el contrario, se tratase de la muerte tipo ‘castigo’ para uno de los malvados del asunto, entonces debe imperar la satisfacción o al menos la tranquilidad y el sosiego de saber que ha pagado por sus deudas. 

El planteamiento

Se trata del ‘cómo’ en su versión extendida: el lugar, la hora, la forma, todo pensado y estudiado en función de la magnitud del hecho. 

 

Hago el ganso, fotos y, a veces, escribo.

Comentarios

comentarios