El proceso creativo en la escritura

Posted on September 13, 2016

 

El proceso creativo se define como una serie de etapas que se deben cumplir para alcanzar la máxima expresión, entendimiento y puesta en marcha del pensamiento creativo, o sea, es la forma de encauzar todas las ideas dentro de un método que consiga explotar todas sus cualidades y oportunidades para presentarlas de la forma idónea. 

En la creación de historias de ficción, o sea, la escritura, se hace necesario aplicar el proceso creativo, entendiendo que cada persona tiene siempre sus formas de llevar a cabo los proyectos, y es que resulta importante resaltar que algo que es tan íntimo y personal no debe  cumplir parámetros estrictos para que quede bien, en absoluto, es un asunto bastante libre. 

El proceso en este caso es para el planteamiento de las ideas en el papel, para sacarlas de la mente de manera efectiva, en una estructura nada arcaica, ni de  obligatorio cumplimiento en el 100%, es más bien una guía, el planteamiento de un orden que cada escritor adaptará a su manera particular de ver y de hacer las cosas

A lo largo del tiempo se ha hablado mucho sobre el concepto de “proceso creativo” y se ha llegado a la conclusión de que cumple con diferentes etapas bien definidas, en este caso se aplicarán las mismas a la escritura: 

Preparación

Todo comienza con una idea, puede estar bien definida o no. En el caso de la escritura se puede tener en mente una historia y en la preparación simplemente se hará una toma de contacto con la información referente a esa historia. 

Por ejemplo, se quiere hablar de un amor homosexual en la España de 1970. Es una idea bastante concreta, la verdad, y la etapa preparatoria de la misma consiste en averiguar cómo era, al menos de forma ligera, todo lo relacionado con las personas homosexuales en España en 1970, esto le permitirá al escritor entender la factibilidad de su historia. 

En el caso de que no exista una idea tan específica, sino que se cuente con una temática, volviendo a usar el ejemplo: el amor homosexual. Se puede comenzar a leer cómo ha sido visto a lo largo de la historia, periódicos, libros, revistas, todo lo que le permita al escritor tener una idea sobre la fecha en la que ubicará su relato, porque esto definirá una gran serie de aspectos sobre el mismo. 

Y en el caso de no disponer ni siquiera de un tema, pero teniendo la firme determinación de escribir: leer. Todo se resume a leer, lo que sea, así se puede comenzar a sentirse interés por un tema, por un tipo de historia. 

Incubación

Esta parte del proceso se podría resumir con una palabra “vacaciones”. O sea, la etapa de incubación es ese punto del proceso creativo en el que la persona cuenta ya con la suficiente información, mucha, ha leído, has estudiado, ha aprendido un montón sobre el tema del que va a escribir. 

En este punto conviene dejar las ideas reposar un tiempo en la mente, para que el subconsciente comience a trabajar y poco a poco se vayan dilucidando los puntos, las ramas, cómo se va a escribir, cuál será el centro del relato, el camino que ha de seguir. 

Para poder llegar a esto lo importante es tratar de no concentrarse en la idea de escribir, sino que conviene hacer algo que le resulte bastante relajante el escritor: salir a dar un paseo con sus amigos, montar en bicicleta, cocinar, en fin, cualquier cosa que no represente un reto mental. 

La recomendación es que sin importar lo que se esté haciendo en esta etapa se debe llevar consigo un papel y lápiz para anotar aquello que pueda servir para la realización de la historia y que llegue a la cabeza cuando menos se lo espera el escritor. 

Descubrimiento

En el punto en el que el escritor ha comenzado a darle forma a su trabajo, de manera constante y puede llegar a sentirse bloqueado en algún punto de su relato hasta ese momento en el que le llega de golpe a la cabeza una solución, normalmente esto pasa cuando la persona ha vivido un momento de frustración por quedarse bloqueado en el avance de su creación y ha decidido tomarse un tiempo para aclararse. 

En el caso de la redacción de la historia esta parte suele ser el punto en el que el escritor consigue desatar el nudo de la cuestión, se le ocurre un golpe importante que cambie completamente la trama que le estaba empezando a parecer demasiado lenta. Es, en definitiva, el momento que definirá el valor emocional de una historia, entiendo la “emoción” como los sentimientos que vivirán los lectores. 

Verificación

Se ha conseguido armar una historia, siguiendo los pasos y dejando correr la imaginación y la emoción del escritor a la hora de plasmar aquello que previamente sopesó, investigó y dejó “reposar” en su mente, madurando así un relato que se adapta a sus gustos y aspiraciones. 

En este punto conviene hacer una exhaustiva revisión del texto. Siempre se recomienda leer lo que se ha escrito, así se le ve el sentido que tiene, los posibles errores o asuntos que puedan malinterpretarse, en fin, es el momento en el que el escritor consigue pulir todos los detalles de su obra culminada para presentarla. 

 

Hago el ganso, fotos y, a veces, escribo.

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