Cómo escribir una escena erótica

Posted on November 9, 2016

El sexo es un proceso natural en el ser humano. No obstante, se trata de un fenómeno tan particular y diverso para cada uno de nosotros, que hablar de él puede resultar bastante complejo, especialmente cuando tratamos de introducirlo en un texto. Por ese motivo, los escritores deben prestar especial atención a la hora de crear escenas eróticas, sobre todo si tienen un valor especial dentro de la trama.

Nuestro objetivo de hoy, es orientarte en la creación de escenas eróticas en tus relatos a través de una serie de consejos. ¿Preparado/a? No olvides tomar nota ;)

Escribir una escena erótica: ¿Por dónde empiezo?

¿Para quién se escribe? No olvides tu público

Cuando se escribe un relato, es importante definir a quién va dirigido, sobre todo cuando se trata de un público muy particular. Cuando se escribe para adolescentes, el tratamiento de las escenas eróticas debe ser diferente al aplicado en los relatos para adultos. Si tu historia es exclusiva para niños, debes descartar por completo el erotismo.

Es totalmente factible escribir una novela sin incluir el sexo, pero no podemos negar que se trata de un elemento importante. Hay muchas historias en las que el erotismo está presente de forma implícita o explícita. Esto no solo ocurre en apasionados relatos de amor, hay otras muchas situaciones en las que la trama puede requerirlo. Lo importante en este sentido es que tenga lógica dentro de la historia, que no parezca forzado.

El erotismo depende de tus personajes

El sexo debe acontecer de forma natural, siempre en base a las experiencias y personalidades de cada uno de los sujetos implicados. Por ese motivo, es fundamental definir muy bien a los protagonistas de una relación sentimental y/o sexual.

Como comentábamos anteriormente, el sexo no es igual para todos, y por lo tanto tampoco lo será para tus personajes. Dos jóvenes que mantengan relaciones sexuales porque están enamorados no lo sentirán ni lo vivirán de la misma forma que dos desconocidos que solo buscan placer en el otro y no mantienen vínculos afectivos. Por lo tanto, tú tampoco debes narrarlo del mismo modo.

¿Qué siente cada uno de los implicados?

La experiencia sexual no solo es distinta de una pareja a otra, dentro de la misma hay dos puntos de vista: el del individuo 1 y el del individuo 2. Eso si solo hay dos implicados, claro. Por ello, es fundamental saber qué significa para cada uno de ellos dicho encuentro sexual. Quizá uno de los personajes pueda estar muy enamorado, e intimar con el ser querido implique para él algo especial y mágico, mientras que para el otro puede que no sea más que un “revolcón”.

Desde la perspectiva de cada personaje, el mismo hecho puede tener interpretaciones y descripciones completamente diferentes entre sí. Lo ideal en casos tan dispares es contar la historia desde fuera, para dar a entender la versión de cada uno, lo que puede atraer poderosamente la atención del lector.

Las consecuencias de la escena erótica

Normalmente, cuando se da mucha importancia a una escena en una historia es porque tendrá una consecuencia en la evolución de los hechos. En caso de que sea así, lo ideal es dejar clara la forma en la que ambos personajes se han compenetrado. Poner de manifiesto el nivel de intimidad alcanzado tras un encuentro erótico permitirá a los lectores comprender los sucesos relacionados con este hecho que estén por venir.

El uso del erotismo como recurso

Describir una escena sexual requiere lo mismo que el propio sexo: disposición, relajación y disfrute. Como autor, necesitas pasárselo bien al hablar de este asunto si quieres conseguir que la redacción resulte creíble. No se trata de tener estímulos sexuales básicos, sino de comprender lo que está sucediendo, de compenetrarse con los propios protagonistas.

Hay que estimular los sentidos de los lectores para que entiendan la pasión, el amor, la furia o lo que se busque resaltar en un momento así.

Ante todo, naturalidad

Insistimos: es crucial que todo ocurra con naturalidad. No solo el acto en sí, también los hechos previos, sin importar que se trate de una escena corta o de un hecho sobrevenido por las circunstancias. En este último caso, es importante describir dichas circunstancias con anterioridad, para que quede claro por qué han impulsado las acciones de los protagonistas, y que no parezca mero capricho del autor. Ese tipo de cosas desmejoran un texto, de modo que debes prestarles mucha atención.

El lenguaje a utilizar

No todas las escenas sexuales se cuentan igual. El lenguaje que utilicemos vendrá definido por el “tipo” de sexo que se vaya a describir. La pasión, el salvajismo e incluso la monotonía se cuentan de formas distintas.

Los elementos descriptivos

Finalmente, en cuanto a la descripción, recuerda que no tiene que ser mecánica. No se trata de explicarles a los lectores la dinámica del sexo, que muy seguramente conocen bastante. Te recomendamos que recurras a figuras literarias siempre que necesites reflejar las emociones y sensaciones de los implicados, para que tu texto sea sutil, de calidad, y se centre en lo verdaderamente importante. Si no sabes por dónde empezar, quizá este artículo pueda ayudarte a entender lo que no debes hacer al describir una escena erótica ;)

No olvides que el mero hecho de hablar de sexo no convierte una historia en un relato erótico. Lo importante es aprender a darle su justo valor para la trama y para despertar el interés del lector. ¿Te animas a poner en práctica estos consejos? Te esperamos en Sttorybox. ¡Adelante!

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