Los seres queridos del protagonista

Posted on September 19, 2016

Crear personajes para una historia es uno de los momentos que más suelen disfrutar los escritores, porque se trata de hacer mini historias personales, para darle sentido a la vida de los protagonistas y a su vez unirlos todo conforme deberían irse encontrado a lo largo de sus vidas.

Es bastante complejo, sí, pero muy interesante, porque esas historias de cada personaje principal son las que, a final de cuentas, le darán vida y sentido a la historia en su totalidad, por el hecho de que su pasado definirá sus formas de ser, metas, aspiraciones, miedos, y en general, les define. Por eso es un aspecto tan importante.

Dependiendo, claro está, de la relevancia que tengan para la historia, entonces más deberá saberse de la vida de un personaje en particular. Hay que saberlo todo de los protagonistas, porque son los que se tienen que conocer a la perfección para entender sus reacciones, para comprender sus emociones, para que los lectores los puedan sentir cercanos, reales.

En el caso de los personajes secundarios, que deben seguir las mismas pautas para su creación, a veces no son tan necesario de escudriñar a lo largo del texto con tanto detalle e invirtiendo tanto tiempo. De manera que, las vidas de los personajes se conocerán dependiendo de la importancia que tengan para la historia, para darle belleza, para hacerlos cercanos y reales.

Los lazos

Los personajes de una historia siempre están unidos entre sí de alguna manera: ya sea porque se odian, porque se aman, o por cualquier otro sentimiento que compartan; porque son compañeros de trabajo, de guerra; porque son familia; en fin, las razones son muchísimas y en este caso conviene dividirlos en grupos conforme a los sentimientos.

Están los que se quieren entre sí y los que tienen sentimientos de rechazo, todo esto en torno a los protagonistas de la historia. Como anteriormente se habló de los villanos, entonces ahora es el turno de los seres queridos de los personajes principales, que deberán tener una preponderancia que estará determinada por el valor que tenga cada persona en la vida y el desarrollo de la historia del protagonista.

Los seres queridos

Y es que la importancia de un personaje no se basa solo en sentimientos, por ejemplo, el protagonista de la historia viene de una familia común, dos padres que le han amado y que él ama desde que tiene uso de razón, han llevado juntos una vida feliz.

Todo muy bonito, pero ese personaje enfrentará situaciones adversas y felices con otros seres que no son sus padres y la historia de este chico que se fue de casa a hacer un viaje por el mundo tendrá nuevos amores y nuevos desencantos que nada tienen que ver con sus padres.

De manera que, estos seres queridos son fácilmente descartables, porque no imprimen nada importante a la historia y con mencionarlos en un capítulo sacando a relucir los datos más importantes para comprender la vida anterior del protagonista bastará y no tienen que volver a aparecer nuevamente más allá de referencias en capítulos posteriores.

Los importantes

Los seres queridos que sí tendrán una gran relevancia en el relato merecen ser mencionados con todos los detalles que desee el autor para revestirlos de esa importancia que están destinados a tener, para que los lectores les quieran tanto como sea el escritor, para compenetrarse con ellos a un buen nivel.

Lo ideal, como se ha mencionado en otras entradas, es que el autor le dé una vida una historia a cada uno de los interventores importantes dentro de su historia, la misma no necesariamente tiene que verse reflejada en su totalidad a lo largo del texto, y esto depende de su importancia y de los deseos del autor.

Pero en el caso de que necesite mencionarlos a ellos con sus vidas, lo mejor es hacerlo de manera gradual, ir desgranando experiencias en puntos determinados del relato para no dejarlos como una mención única en un punto de la historia, en un capítulo, por ejemplo, y luego no volver a describir nada de sus vidas, porque esto puede darle a los lectores un mensaje equivocado.

Su descripción

Al ser personas únicas obviamente tendrán sus particularidades y una vez que el autor haya definido todo fuera del relato podrá valerse de los aspectos que le diferencian y centrar sus descripciones en ello, de manera que sean estos los puntos de atención para el lector.

Cuando el lector tenga algo que relacione siempre con ese ser querido del protagonista, podrá entonces explayarse el autor en otros detalles y referencias dentro de la historia. Ese detalle puede ser algún aspecto físico, algún tic, alguna frase, la idea es que el personaje se recuerde siempre y pueda identificarse inmediatamente en cualquiera de sus intervenciones en la obra sin dar demasiada información sobre él a pesar de que no sea un principal.

La aparición

Hay dos formas básicas de introducir a algún personaje en la historia, dando referencias sutiles para que luego entre en acción o, directamente, ponerlo dentro de escena en ese momento que debe aparecer y ya luego, después del primer momento, ir contando detalles sobre el mismo para que se le pueda conocer y reconocer posteriormente.

Estas dos formas están bien y son aplicables con los seres queridos de los protagonistas, en cualquier relato, porque, al igual que pasa con los villanos, hay un lazo que los une (el protagonista) y el autor debe generar en los lectores una reacción (apego o rechazo) que depende de las acciones que llevará a cabo el personaje en cuestión y la importancia de estas para la historia.

Uno más

Como se ha mencionado en otras entradas e incluso más arriba en esta misma, todos los personajes deben tener algo básico: una historia, de manera que el autor, a través de esa historia, pueda definirlos correctamente y darle lógica a las motivaciones, emociones y reacciones de cada uno.

La idea es que, sin importar el tipo de historia, ambiente, duración o tiempo, los personajes deben ser lógicos, incluso si no son humanos, deben seguir un patrón que cada lector pueda comprender y siempre son los mismos con diferentes enfoques: Emociones, su historia, motivaciones, edad, reacciones, aspectos físicos, entre otros.

Hago el ganso, fotos y, a veces, escribo.

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