¿Sabías cuáles fueron las últimas palabras de estos 7 famosos escritores?

Posted on November 3, 2015

¡Hola escritor/a!

¿Cómo va todo? ¿Nervioso ante el inminente final de nuestro concurso de relatos? No te preocupes, un paseo por el blog siempre es una buena terapia anti-estrés, sobre todo cuando te apetece disfrutar de la literatura desde un enfoque diferente, que es lo que intentamos conseguir en este espacio :)

Esta semana hemos estado dándole vueltas a una cuestión: vivimos rodeados de frases, en Sttorybox más que en ningún sitio: frases que inician historias, resuelven un gran misterio, nos enseñan cómo ser mejor autor o ponen el punto y final a un relato, o incluso, a una vida. No es que pretendamos ponernos tristes, pero después de hacer un breve repaso, nos gustaría dedicar el post de hoy a reunir las últimas palabras de algunos de los autores más famosos de la literatura. Algunas son desesperadas, otras divertidas, muchas invitan a reflexionar, pero de todas se puede aprender algo. ¿Te animas a asomarte? 

Lord Byron

Romanticismo y muerte son dos conceptos que comparten un fuerte vínculo en la tradición de esta corriente literaria. Tal vez por eso nuestra pequeña recopilación de hoy nos haya impulsado a empezar por uno de los máximos representantes de este movimiento, George Gordon Byron, más conocido como Lord Byron. El poeta inglés falleció a los 36 años tras contraer la malaria. Sus últimas palabras antes de morir fueron, en toda regla, una despedida: “Ahora, debería irme a dormir”.

Louisa May Alcott

Louisa May Alcott, escritora americana conocida por traer al mundo la célebre novela “Mujercitas”, vivió prácticamente convencida de que lo que acabaría con su vida sería la misma meningitis que, años atrás, había acabado con la de su hermana. Sin embargo, no fue así: el responsable de su fallecimiento en 1888 fue un tumor estomacal. Tan sorprendida estaba cuando lo descubrió que sus últimas palabras no hicieron sino reflejar ese desconcierto: “Entonces, ¿no es meningitis?”.

Dylan Thomas

Más allá de su poesía, sus obras teatrales y sus relatos, el autor británico Dylan Thomas edificó su fama en torno a un cuarto elemento no tan saludable: el alcohol. La noticia de su precoz fallecimiento sacudió las mentes de sus conocidos, que postularon varias teorías antes de conocer la verdadera causa de su muerte, algunas de ellas relacionadas con su afición a la bebida. Finalmente, se confirmó que fue una neumonía la que puso punto y final a su existencia. No obstante, sus últimas palabras ponen de manifiesto que la botella fue una fiel compañera hasta el último instante: “Me he tomado dieciocho whiskies. Creo que es mi récord”.

Franz Kafka

A este ritmo, el autor de “La Metamorfosis” va a acabar consiguiendo algún récord de presencia en nuestro blog. Aunque nos entristece convocarlo para el post de hoy, las circunstancias de su muerte y su última frase en vida merece que le recordemos una vez más. Los últimos días que el escritor convivió con la tuberculosis fueron una auténtica agonía, por lo que acabó rogando una sobredosis de morfina a su doctor para terminar con su sufrimiento. Ante las dudas de éste, Kafka le espetó antes de desvanecerse: “¡Mátame o de lo contrario serás un asesino!”.

Oscar Wilde

Al parecer, el ingenio de Oscar Wilde para las frases memorables le acompañó hasta los últimos segundos de su vida. Solo Wilde, considerado uno de los principales representantes del Esteticismo y conocido por su dominio de la palabra, podría haber concluido su existencia con esta sencilla pero memorable frase: “O se va él, o me voy yo”. Al parecer, el escritor irlandés hacía referencia al papel pintado de la habitación en la que pasaría sus últimos segundos.

Karl Marx

“¡Vamos, fuera! ¡Las últimas palabras son para estúpidos que todavía no han hablado lo suficiente!”, así es como cuentan que Karl Marx se despidió del mundo después de que, en su lecho de muerte, su ama de llaves le preguntara si quería decir algo antes de cerrar los ojos para siempre. Parece que el filósofo, escritor y, ante todo, padre del marxismo tenía muy claro que, por su parte, no había nada más que añadir. Desde luego no podemos echárselo en cara, teniendo en cuenta que su contribución no fue, en absoluto, modesta.

Honoré de Balzac

Hemos llegado al final, donde, como ya sabes, nos gusta esconder siempre nuestra parte favorita. En esta ocasión, y a pesar de que el tema de hoy no sea muy alegre, Honoré de Balzac se ha ganado el puesto con honores, por conseguir sacarnos una sonrisa e inspirarnos al mismo tiempo con su última frase. El autor de la impresionante obra “La comedia humana” es un ejemplo perfecto de lo que significa vivir abrazado a la pasión por la escritura cueste lo que cueste. ¿Sabes cuál fue su última frase? Allá va: “Ocho horas con fiebre… ¡Me habría dado tiempo a escribir un libro!”.

¿Qué te ha parecido? ¿Conoces las últimas palabras de algún que otro escritor y estás deseando compartirlas? Ya sabes que tus comentarios son eternamente bienvenidos. En Sttorybox estamos siempre atentos a todas tus frases, aunque no queremos saber nada de las últimas, estamos deseando leer las primeras. ¿Nos escribes una historia? ;)

Soy algo que redacta, cuenta historias, y hace cosas con imágenes. Preferentemente divulgativas. A poder ser, sobre comida.

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